Penalva do Castelo combina patrimonio, tradición y paisajes naturales, ofreciendo una experiencia auténtica en el corazón de la Beira interior.
El nombre permaneció, pero el castillo desapareció con el paso del tiempo. Penalva do Castelo, situada cerca del río Dão, debe su nombre a una antigua fortaleza que allí existió; hoy no quedan restos, solo memoria y leyenda. Hasta 1957, la localidad se llamaba Castendo. En los alrededores, una señal de futuro surge del pasado: Eiras do Dão, un conjunto de casas recuperadas mediante iniciativa privada con apoyo municipal, demuestra cómo las aldeas abandonadas de la región pueden volver a la vida. Aquí, como en otros lugares olvidados, cada piedra puede contar una nueva historia. Basta con detenerse y escuchar, transformando antiguos recuerdos en posibilidades para el presente y el futuro.